El crecimiento económico del fútbol femenino estadounidense abre un nuevo capítulo en uno de sus debates principales: cuánto pueden pagar los clubes para retener a sus grandes estrellas.

La National Women’s Soccer League (NWSL) y la asociación de jugadoras han alcanzado un acuerdo que modifica el mecanismo de High Impact Player (HIP), popularmente conocido como ‘regla Rodman’ por su relación con el proceso de renovación de Trinity Rodman con Washington Spirit.

La reforma entrará en vigor el 1 de enero de 2027.

La NWSL elimina los criterios de premios, selecciones y rankings que condicionaban qué jugadoras podían acceder al mecanismo

De ocho criterios a un requisito salarial

El sistema vigente exigía que una futbolista cumpliese determinados requisitos deportivos o comerciales para ser considerada jugadora de alto impacto.

Entre ellos figuraban reconocimientos individuales, minutos con la selección de EEUU o posiciones determinadas en rankings internacionales.

Ese filtro desaparecerá.

Desde 2027, cualquier jugadora podrá recibir la designación HIP siempre que su salario alcance al menos el 12% del límite salarial base del equipo.

Cómo cambia la regla de la NWSL

Elemento Sistema anterior Desde 2027
Acceso Ocho criterios deportivos o comerciales Cualquier jugadora
Umbral salarial Mínimo vinculado al tope Al menos 12% del tope base
Número por club Condicionado por elegibilidad La liga podrá establecer un límite
Rankings externos Podían determinar el acceso Dejan de ser necesarios
Contratos rechazados Menor obligación informativa Explicación al sindicato en 72 horas

El valor contractual de una futbolista dejará de depender de su presencia en determinados rankings externos

La modificación responde a varios conflictos entre la liga y la asociación de jugadoras.

Uno de ellos surgió después de que Washington Spirit intentase renovar a Trinity Rodman mediante una estructura contractual que la competición rechazó por considerar que podía eludir el límite salarial.

Más transparencia para las jugadoras

El acuerdo no se limita a la ‘regla Rodman’.

La NWSL deberá proporcionar mayor información económica al sindicato sobre el reparto de ingresos y las proyecciones que sirven para calcular los límites salariales.

También se amplían determinados tipos de incentivos por rendimiento que pueden negociarse dentro de los contratos.

El pacto refuerza al sindicato en un momento en que las ligas estadounidenses compiten con Europa por retener talento

La asociación de jugadoras, sin embargo, no ha conseguido una de sus principales pretensiones: sustituir el mecanismo específico por una subida general equivalente del tope salarial.

La solución mantiene, por tanto, un sistema extraordinario destinado a contratos de gran valor, pero amplía significativamente el número de futbolistas que pueden utilizarlo.

El cambio refleja la creciente presión económica sobre la NWSL. La liga necesita preservar el equilibrio competitivo y controlar los costes, pero al mismo tiempo debe ofrecer salarios capaces de competir con los principales clubes europeos por las mejores jugadoras del mundo.