El empresario Stephen Ross ha alcanzado un acuerdo para vender una participación del 2,1% al financiero Jean Eric Salata, según ha adelantado Sports Business Journal. La transacción está pendiente de la aprobación definitiva de los propietarios de la NFL.
La operación no se limita al equipo de fútbol americano. El paquete incluye participaciones en el Hard Rock Stadium, el Gran Premio de Miami de Fórmula 1 y los intereses de la organización en el torneo de tenis Miami Open, activos que forman parte del negocio deportivo y de entretenimiento desarrollado por Ross.
El acuerdo, conocido el 16 de octubre de 2026, refleja el creciente atractivo de las inversiones minoritarias en franquicias deportivas estadounidenses y el valor que puede alcanzar una organización capaz de explotar distintos acontecimientos e instalaciones bajo una misma estructura empresarial.
Jean Eric Salata entra en el capital de los Miami Dolphins
El nuevo inversor es Jean Eric Salata, financiero nacido en Chile y presidente de EQT, grupo internacional de inversión con sede en Suecia.
Salata fundó Baring Private Equity Asia, una firma de capital privado desarrollada en Hong Kong que fue adquirida por EQT en 2022.
El empresario ha acordado adquirir una participación minoritaria del 2,1% en los Miami Dolphins y los negocios relacionados que forman parte de la operación.
Según la información publicada por Sports Business Journal, la transacción toma como referencia una valoración ligeramente superior a 12.500 millones de dólares, equivalente a más de 11.108 millones de euros al cambio del 16 de octubre.
Aplicando exactamente el 2,1% a esa valoración de referencia, la participación equivaldría a algo más de 233 millones de euros. Se trata de un cálculo orientativo: el importe definitivo pactado para la compraventa no se ha divulgado.
Una participación del 2,1% sitúa el conjunto de negocios deportivos de Stephen Ross por encima de 11.100 millones de euros de valoración
La operación todavía debe superar el procedimiento de aprobación de la NFL.
El comité financiero de la competición estadounidense ya dio su visto bueno en septiembre, mientras que la ratificación de los propietarios de las franquicias está prevista para una reunión que se celebrará en Nueva York durante la próxima semana.
Hasta que se complete ese proceso, debe considerarse una transacción acordada y pendiente de autorización final, no una compraventa completamente ejecutada.
Un negocio que reúne NFL, Fórmula 1 y tenis
Uno de los aspectos más significativos del acuerdo es la diversificación de los activos incluidos.
Stephen Ross ha construido un grupo de negocios deportivos cuyo principal activo es la franquicia de los Miami Dolphins, pero que incorpora otras actividades relacionadas con las instalaciones y la organización de acontecimientos internacionales.
El Hard Rock Stadium, situado en Miami Gardens, constituye una pieza central de esa estrategia.
La instalación no se utiliza exclusivamente para los partidos de la NFL. También alberga grandes acontecimientos deportivos y actividades de entretenimiento que permiten ampliar las fuentes de ingresos.
Entre sus principales citas se encuentra el Gran Premio de Miami de Fórmula 1, incorporado al calendario del campeonato en 2022, y el Miami Open, uno de los torneos destacados del circuito internacional de tenis.
La combinación de estas actividades permite desarrollar negocios vinculados a entradas, servicios preferentes, patrocinios, hospitalidad, acuerdos comerciales y explotación de instalaciones.
El valor de los Miami Dolphins ya no depende exclusivamente del fútbol americano, sino de una plataforma deportiva con varias competiciones
Este modelo permite utilizar la infraestructura durante diferentes momentos del año y reduce la dependencia de los ingresos asociados a los partidos de una única franquicia.
Sin embargo, la diversificación también implica costes operativos, inversiones y compromisos contractuales específicos para cada actividad.
La capacidad de convertir esta estructura en un negocio rentable a largo plazo dependerá del rendimiento económico de cada una de sus propiedades deportivas.
La valoración crece más de un 54% respecto a 2024
La entrada de Salata representa un nuevo paso en la estrategia de incorporación de accionistas minoritarios desarrollada por Stephen Ross.
En diciembre de 2024, el propietario alcanzó acuerdos para vender participaciones que representaban conjuntamente el 13% del equipo y sus negocios asociados.
El grupo de inversión Ares Management adquirió un 10%, mientras que Joe Tsai, propietario de los Brooklyn Nets, y el inversor Oliver Weisberg sumaron otro 3%.
Aquellas operaciones utilizaron una valoración conjunta equivalente a aproximadamente 7.198 millones de euros al cambio del 16 de octubre de 2026.
En marzo de 2026, Ross anunció una nueva transacción con Lin Bin, cofundador y vicepresidente de Xiaomi, que adquirió una participación del 1%.
La operación elevó la valoración de referencia hasta aproximadamente 11.108 millones de euros, estableciendo entonces un récord para una inversión minoritaria en el deporte profesional estadounidense.
El acuerdo con Salata supera ligeramente esa última referencia.
Evolución de las operaciones en el capital de los Miami Dolphins
| Fecha | Inversor | Participación | Valoración del conjunto (millones de euros) |
|---|---|---|---|
| Diciembre de 2024 | Ares Management | 10% | 7.198 |
| Diciembre de 2024 | Joe Tsai y Oliver Weisberg | 3% conjunta | 7.198 |
| Marzo de 2026 | Lin Bin | 1% | 11.108 |
| Octubre de 2026 | Jean Eric Salata | 2,1% | Más de 11.108 |
Fuente: Sports Business Journal y comunicaciones de los Miami Dolphins. Todas las valoraciones originales están expresadas en dólares y se convierten a euros al tipo de referencia del BCE del 16 de octubre de 2026. Las cifras corresponden al conjunto de negocios incluidos en cada operación y no representan el valor aislado del equipo de la NFL. La última transacción continúa pendiente de aprobación definitiva.
La comparación refleja un crecimiento superior al 54% de la valoración utilizada en las operaciones minoritarias entre diciembre de 2024 y octubre de 2026.
No obstante, ese incremento no equivale necesariamente a una revalorización idéntica de cada activo individual.
Las condiciones de las transacciones minoritarias, la estructura de los derechos adquiridos y las primas que puedan pagar determinados inversores influyen en los valores resultantes.
Las operaciones minoritarias elevan más de un 54% la valoración de referencia del grupo desde diciembre de 2024
El avance demuestra, en cualquier caso, el interés del capital privado por incorporarse a negocios deportivos con una oferta limitada de participaciones y capacidad de crecimiento comercial.
Por qué los inversores pagan tanto por una participación minoritaria
La operación plantea una cuestión relevante para la economía del deporte: ¿por qué un inversor está dispuesto a comprometer cientos de millones de euros para adquirir una participación que no le otorga el control de una franquicia?
Uno de los factores es la escasez de activos disponibles.
La NFL cuenta con 32 franquicias, cuya propiedad está sometida a normas específicas de la competición.
La entrada en su capital permite participar en negocios deportivos de gran dimensión que no están disponibles para cualquier inversor en los mercados bursátiles tradicionales.
Además, la liga dispone de una actividad audiovisual y comercial de alcance nacional e internacional, que proporciona una base económica diferente a la de muchos clubes de otras competiciones.
Pero las participaciones minoritarias también presentan limitaciones.
El inversor normalmente no controla las principales decisiones estratégicas y depende de las condiciones pactadas con los accionistas mayoritarios.
Su rentabilidad futura puede proceder de las distribuciones económicas que reciba y de una eventual revalorización de la participación cuando vuelva a venderla.
Ninguna de esas posibilidades está garantizada.
En el caso de los Dolphins, el paquete de activos asociados añade oportunidades de crecimiento comercial, pero también exige analizar las inversiones, los resultados y los riesgos de negocios distintos.
Stephen Ross mantiene el control de su imperio deportivo
La incorporación de nuevos accionistas no implica que Stephen Ross vaya a desprenderse del control de los Miami Dolphins.
El empresario lleva años desarrollando un modelo de negocio alrededor de la franquicia y del Hard Rock Stadium, utilizando inversiones en infraestructura y acontecimientos deportivos para reforzar su presencia en el mercado estadounidense.
La entrada de capital minoritario le permite dar liquidez a una parte de su inversión sin tener que vender la propiedad mayoritaria.
En este tipo de operaciones, el dinero obtenido por la venta de acciones existentes corresponde, en principio, al accionista vendedor, salvo que la estructura concreta incluya también mecanismos de financiación empresarial.
Por tanto, no debe confundirse automáticamente el importe de la transacción con una ampliación de capital destinada a financiar el crecimiento de los Dolphins.
Stephen Ross continúa incorporando inversores minoritarios sin renunciar al control de sus principales activos deportivos
La operación también permite comprobar cómo ha evolucionado el valor del negocio desde que Ross asumió la propiedad principal de los Dolphins en 2009.
La franquicia se ha convertido en el centro de una estructura que incorpora actividades de entretenimiento, infraestructuras y acontecimientos internacionales.
Esta transformación es uno de los elementos que explican el interés de distintos perfiles de inversores, desde gestores de capital privado hasta empresarios tecnológicos.
La NFL consolida su atractivo para el capital privado
El acuerdo con Salata se produce en un contexto de creciente interés inversor por los grandes activos deportivos estadounidenses.
Las franquicias profesionales se han convertido en objetivos de fondos, patrimonios familiares y empresarios internacionales que buscan diversificar sus inversiones.
La escasez de participaciones disponibles, la capacidad comercial de las competiciones y las expectativas de crecimiento internacional contribuyen a sostener ese interés.
Sin embargo, las valoraciones alcanzadas en operaciones minoritarias no pueden trasladarse automáticamente a una hipotética venta del control de un equipo.
En el caso de los Dolphins, la cifra superior a 11.100 millones de euros incorpora varios negocios adicionales al fútbol americano.
Sports Business Journal sitúa el valor empresarial independiente de la franquicia en una media de estimaciones públicas equivalente a aproximadamente 9.411 millones de euros, una referencia distinta de la valoración del conjunto de activos que participa en la transacción.
La diferencia demuestra la importancia de identificar qué empresas, instalaciones y derechos se incluyen realmente cuando se anuncia una gran operación deportiva.
El acuerdo con Jean Eric Salata establece una nueva referencia para el mercado de participaciones minoritarias de la NFL y pone de manifiesto una tendencia cada vez más visible en la industria: los grandes propietarios deportivos buscan aumentar el valor de sus activos combinando equipos, estadios, competiciones y negocios de entretenimiento.
