La sentencia emitida por el Tribunal de Instancia de Ourense señala que la mujer incurrió en un delito continuado de falsedad en documento privado al simular ser representante del Club Ourense Baloncesto (COB) y firmar contratos bajo identidad falsa.

La jueza rechazó los argumentos de la defensa basados en la ingenuidad del jugador perjudicado, aclarando que el sistema jurídico penal no exige sospecha constante al ciudadano, sino protección frente a engaños que buscan causar daño.

El fraude y su impacto en la víctima

La acusada hizo creer al jugador que contaba con un contrato profesional con el COB, que incluía promesa de salario anual durante cuatro temporadas, un piso de alquiler e incluso un vehículo.

La falsa promesa afectó gravemente la carrera deportiva del jugador

Con esta falsa representación y obligaciones contractuales, la denunciada impidió que el jugador desarrollara su carrera normalmente y lo vinculó con cláusulas de exclusividad perjudiciales.

Detalles de la falsificación y los contratos

Según la sentencia, la acusada simuló la firma del presidente del Club para formalizar un contrato inicial fechado el 1 de septiembre de 2021, mediante el cual el jugador aceptaba desempeñar su labor como baloncestista en la temporada 2021/2022.

Firmó contratos falsos para prolongar la relación con el jugador

Posteriormente, tras incumplimientos y distintas excusas, envió un nuevo contrato temporal fechado el 21 de marzo de 2022, firmado falsamente por ella y un notario inexistente, prorrogando la vinculación deportiva hasta la temporada 2024/2025.

Resolución judicial y absolución de estafa

La jueza impuso una condena por falsedad documental y fraude, con una indemnización de 36.480 euros y un año y seis meses de prisión para la acusada.

La condena se centra en la falsedad documental, no en estafa

Sin embargo, la mujer fue absuelta del delito de estafa en grado de tentativa, al estimar el tribunal que no hubo un engaño suficiente para provocar un acto patrimonial que justificara dicha acusación.