La decisión, comunicada el 15 de octubre de 2026, llega después de que la compañía presentara unos resultados trimestrales que confirman el deterioro de su actividad en China y la debilidad de sus canales de venta directa. Aunque Nike sigue generando beneficios, su recuperación empresarial está avanzando más lentamente de lo previsto.
La empresa, que cotiza en la Bolsa de Nueva York, conserva la calificación A2, dentro del grado de inversión. Sin embargo, el cambio de perspectiva supone una advertencia sobre la evolución futura de su solvencia y aumenta la presión para que su programa de transformación consiga resultados.
Moody’s anticipa dificultades durante los próximos ejercicios
La agencia considera que el proceso de recuperación de Nike está tardando más de lo que había previsto inicialmente. Aunque reconoce los avances alcanzados en algunas categorías deportivas, estima que el negocio seguirá soportando dificultades comerciales y costes asociados a la reorganización.
Moody’s espera que los ingresos y beneficios de la compañía retrocedan durante el ejercicio fiscal que concluirá en mayo de 2027 y que esa tendencia negativa se prolongue durante parte del siguiente.
Entre las principales preocupaciones se encuentran la situación del negocio de productos deportivos de estilo de vida, el comportamiento de Gran China y el tiempo necesario para completar la transformación de la empresa.
Moody’s mantiene la calificación A2 de Nike, pero advierte del riesgo de una futura rebaja
Conviene diferenciar entre una perspectiva crediticia negativa y una rebaja efectiva de calificación.
La primera expresa un mayor riesgo de deterioro futuro, mientras que la segunda supondría un cambio en la valoración de solvencia de la compañía.
En este caso, Nike mantiene su nota A2, aunque necesitará demostrar que sus medidas de recuperación permiten estabilizar los ingresos y mejorar sus indicadores financieros.
La agencia considera que la multinacional conserva importantes fortalezas, entre ellas el reconocimiento internacional de su marca, su posición en el mercado del equipamiento deportivo y su capacidad para generar actividad comercial.
Nike reduce sus ventas un 4% y pierde terreno en China
Los últimos resultados publicados por Nike muestran las dificultades a las que se enfrenta el fabricante.
Durante su primer trimestre fiscal de 2027, comprendido entre junio y agosto de 2026, la compañía registró una facturación equivalente a aproximadamente 9.965 millones de euros, un 4% menos que un año antes en dólares corrientes.
La contracción alcanzó el 5% si se elimina el efecto de los tipos de cambio.
El beneficio neto también retrocedió, hasta aproximadamente 633 millones de euros, frente a los 646 millones equivalentes del mismo trimestre del ejercicio anterior.
Resultados de Nike en el primer trimestre fiscal
| Concepto | 2026 | 2027 |
|---|---|---|
| Ingresos (millones de euros) | 10.415 | 9.965 |
| Beneficio neto (millones de euros) | 646 | 633 |
| Margen bruto | 42,2% | 42,8% |
| Margen neto | 6,2% | 6,3% |
Fuente: Nike, resultados correspondientes a los trimestres finalizados el 31 de agosto de 2025 y 2026. Conversión de ambos periodos al tipo de referencia del BCE del 16 de octubre de 2026 para mantener la comparación homogénea.
Pese a la reducción de las ventas, el fabricante consiguió elevar su margen bruto hasta el 42,8%, seis décimas por encima del registrado el año anterior.
También redujo un 3% los gastos comerciales y administrativos, lo que permitió contener parte del impacto negativo de la caída de ingresos.
No obstante, esa mejora trimestral de márgenes no elimina las incertidumbres sobre la evolución de la facturación ni sobre los gastos pendientes de su programa de transformación.
China pierde el 22% de la facturación y Converse cae un 28%
El deterioro comercial más significativo se produjo en Gran China, uno de los mercados estratégicos de Nike.
Las ventas regionales descendieron un 22% interanual, hasta aproximadamente 1.049 millones de euros. En términos de divisa constante, la caída alcanzó el 26%.
La debilidad afectó tanto al negocio mayorista como al canal directo, que incluye las tiendas propias y las ventas digitales.
La actividad mayorista disminuyó un 31% en moneda constante, mientras que el canal directo retrocedió un 18% bajo el mismo criterio.
Nike pierde más de una quinta parte de sus ventas trimestrales en China y su beneficio operativo regional cae un 34%
El resultado operativo de la división china disminuyó un 34%, reflejando el efecto de la menor actividad comercial sobre la rentabilidad del negocio.
La caída también afectó a Converse, cuyos ingresos retrocedieron un 28%.
En Europa, Oriente Próximo y África, Nike registró una disminución del 5% de la facturación, mientras que Norteamérica consiguió incrementar las ventas un 2%.
Estas diferencias geográficas ponen de manifiesto la complejidad de la recuperación: el fabricante necesita mejorar simultáneamente su posicionamiento comercial, la distribución y la rentabilidad de varias categorías de producto.
Nike prepara una reestructuración millonaria hasta 2031
El grupo ha puesto en marcha el programa Pace, destinado a simplificar su estructura empresarial, modernizar la cadena de suministro y reducir costes.
La iniciativa incluye una reorganización territorial, nuevas capacidades operativas y medidas para mejorar la productividad.
Nike prevé conseguir 2.222 millones de euros de ahorro acumulado hasta el cierre de su ejercicio fiscal 2031, según la conversión de sus objetivos anunciados en dólares.
No obstante, la compañía calcula que deberá asumir aproximadamente 889 millones de euros en gastos extraordinarios antes de impuestos, principalmente relacionados con personal, durante la ejecución del plan hasta 2031.
Esos gastos se añadirán a los costes por indemnizaciones ya contabilizados durante el ejercicio fiscal 2026.
Nike espera ahorrar unos 2.222 millones de euros hasta 2031 mediante su programa de transformación
El proyecto contempla también una reorganización de la cadena internacional de suministro y la creación de un nuevo centro de capacidades empresariales en India.
La compañía pretende concentrar su estructura geográfica en tres grandes áreas: América; Asia-Pacífico y Gran China; y Europa, Oriente Próximo y África.
La dirección considera que estos cambios permitirán reforzar su actividad centrada en el rendimiento deportivo, recuperar competitividad y simplificar la gestión del negocio.
Sin embargo, el éxito dependerá de que los ajustes puedan ejecutarse sin deteriorar adicionalmente las ventas o la relación con distribuidores y consumidores.
El negocio deportivo afronta una competencia cada vez mayor
La advertencia de Moody’s también refleja la creciente presión competitiva dentro del mercado internacional de equipamiento deportivo.
Los fabricantes tradicionales se enfrentan a marcas especializadas, nuevos operadores y consumidores que buscan productos diferenciados y precios competitivos.
En este contexto, Nike necesita recuperar dinamismo sin depender excesivamente de descuentos ni comprometer sus márgenes.
La empresa prevé que sus ingresos disminuyan a un ritmo de un dígito alto durante el conjunto del ejercicio fiscal 2027, lo que confirma que la recuperación comercial todavía no se ha consolidado.
La evolución de China, los márgenes y los costes de transformación determinará la recuperación financiera de Nike
La situación también puede afectar a distribuidores, fabricantes de componentes, proveedores textiles y empresas vinculadas a su cadena internacional de suministro.
Para los inversores, el próximo desafío será comprobar si Nike consigue convertir el ahorro previsto en una mejora sostenida de sus resultados.
La multinacional conserva una posición destacada dentro de la industria del deporte, pero el cambio de perspectiva de Moody’s demuestra que incluso las marcas más reconocidas pueden enfrentarse a procesos de transformación prolongados y financieramente exigentes.
