El documento revela que los ingresos del sector alcanzaron el equivalente a unos 10.665 millones de euros, mientras que las pérdidas agregadas se situaron cerca de 2.015 millones de euros. La situación afecta especialmente a los equipos que dependen de aportaciones recurrentes de sus propietarios para sostener su actividad.

Solo siete de los 116 clubes analizados evitaron las pérdidas, pese al enorme volumen de negocio generado por el fútbol inglés

El negocio crece, pero los gastos avanzan más rápido

El crecimiento de la Premier League ha convertido al fútbol inglés en uno de los negocios deportivos más importantes del mundo.

Sin embargo, el aumento de los contratos audiovisuales, los ingresos comerciales y la inversión internacional no ha conseguido garantizar la estabilidad financiera del conjunto de las competiciones.

El regulador advierte de que los gastos de plantilla, las amortizaciones de fichajes y otros costes operativos han aumentado de forma considerable.

Entre las temporadas 2021-2022 y 2025-2026, el coste de los salarios de los futbolistas creció en todas las principales categorías.

Incremento de los costes salariales en el fútbol inglés

Competición Aumento entre 2021-2022 y 2025-2026
Premier League 33%
Championship 32%
League One 71%
League Two 63%

El incremento es especialmente intenso en las divisiones inferiores, donde el tamaño económico de los clubes es considerablemente menor.

Las categorías inferiores soportan incrementos salariales superiores a los de la Premier League, pese a disponer de menos ingresos

Casi un tercio de los clubes no resistiría un mes sin financiación

Uno de los datos más preocupantes del informe se refiere a la dependencia financiera de los propietarios.

El 29% de los clubes que aportaron información al regulador reconoció que no podría mantener su actividad durante más de 30 días si sus accionistas o propietarios dejaran de proporcionar financiación.

El porcentaje aumenta hasta el 66% cuando el horizonte se amplía a 90 días.

El organismo también advierte de que más del 60% de los clubes de la English Football League y la National League presenta una situación patrimonial en la que los pasivos superan el valor contable de sus activos.

Esta circunstancia refleja un patrimonio neto negativo, aunque no equivale automáticamente a una declaración judicial de insolvencia.

Además, 17 equipos de estas competiciones presentan costes operativos no relacionados con los futbolistas superiores a sus ingresos.

El 66% de los clubes consultados reconoce que necesitaría nueva financiación de sus propietarios para sobrevivir más de tres meses

La Premier League concentra la riqueza del fútbol inglés

Las diferencias económicas entre competiciones constituyen otro de los problemas señalados.

Los clubes de la Premier League concentran más del 80% de los ingresos generados en las cinco principales categorías del fútbol inglés.

El ingreso medio de un equipo de la primera división supera en más de ocho veces al de un club de la Championship.

Este desequilibrio crea fuertes incentivos económicos para buscar el ascenso, incluso cuando hacerlo exige asumir mayores gastos y riesgos financieros.

Los conocidos pagos de compensación que reciben determinados clubes descendidos de la Premier League también influyen en la competencia económica dentro de la segunda categoría.

Los equipos que no disfrutan de esas ayudas deben decidir si incrementan sus inversiones para intentar ascender o mantienen políticas de gasto más prudentes.

La enorme diferencia de ingresos entre la Premier League y la Championship incentiva estrategias financieras cada vez más arriesgadas

El regulador plantea una reforma de las finanzas del fútbol

El Independent Football Regulator, creado en 2025, ha planteado medidas para reforzar la sostenibilidad de los clubes y reducir los riesgos asociados a una dependencia excesiva de sus propietarios.

Entre las prioridades figuran una mejor planificación financiera, mayores mecanismos de prevención y una distribución más equilibrada de los recursos económicos.

El informe también sitúa en el centro del debate las relaciones entre la Premier League y las competiciones inferiores, especialmente en lo relativo al reparto de los ingresos.

La necesidad de impulsar la inversión privada convive con la obligación de proteger la continuidad de entidades que tienen una importante función social en sus comunidades.

El diagnóstico del regulador deja una advertencia significativa para el conjunto del fútbol europeo: aumentar los ingresos no garantiza la rentabilidad cuando los costes deportivos crecen a un ritmo que compromete la estabilidad de los clubes.